23 de abril de 2021

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CARTA PASTORAL DEL OBISPO DE CÁDIZ A LOS INMIGRANTES

SECRETARIADO DE MISIONES

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Con motivo del DIA MUNDIAL DE LAS MIGRACIONES, que se celebra el 16 de Enero de 2011,  el Obispo de Cádiz y Ceuta ha escrito una CARTA PASTORAL dirigida a los INMIGRANTES residentes en la Diócesis de Cádiz y Ceuta.

UNA SOLA FAMILIA

Mis queridos hermanos y hermanas inmigrantes:

El Día Mundial de las Migraciones que celebramos el Domingo, 16 de enero, me brinda la oportunidad de dirigirme a todos y cada uno de los inmigrantes  que estáis residiendo en nuestra Diócesis de Cádiz y Ceuta.

No os extrañe, queridos diocesanos, que en una Jornada tan señalada escriba esta Carta Pastoral directamente a los inmigrantes. Al mismo tiempo, pido al Señor por toda la Iglesia diocesana para que persevere en la misión de acoger y acompañar a estos hermanos que han llegado hasta nosotros desde muy diversos lugares y culturas y así se puedan sentir entre nosotros como en su propia casa.

1.- Saludo cariñoso para todos los inmigrantes.

Como Pastor de la Iglesia del Señor que peregrina hacia el Reino en esta Diócesis de Cádiz y Ceuta, permitidme un saludo cariñoso dirigido a cada uno de vosotros y a  vuestras familias y que haga extensivo todo mi afecto a vuestros hijos e hijas. En estas fechas pienso mucho en todos vosotros. Son momentos muy difíciles los que nos han tocado vivir. Conozco algunos de los problemas y los sinsabores de muchos de vosotros y de vuestras familias, que habéis sido las primeras víctimas en estos tiempos de grave crisis económica. Por eso, rezo al Señor para que los corazones se abran a la acogida cristiana y crezca entre todos nosotros la justicia y la caridad, columnas de una paz auténtica y verdadera.

2.- Todos formamos parte de “Una sola Familia”.

Este año, el Santo Padre Benedicto XVI, ha elegido el lema de UNA SOLA FAMILIA HUMANA para la celebración de la Jornada Mundial de las Migraciones y con ello nos invita a la reflexión y a la oración en torno a esta realidad creciente de la emigración.

Unos y otros, los vecinos del lugar de siempre y los de más reciente incorporación, como vosotros, debemos considerarnos como “una sola familia de hermanos y hermanas en sociedades que son cada vez más multiétnicas e interculturales, donde también las personas de diversas religiones se ven impulsadas al diálogo, para que se pueda encontrar una convivencia serena y provechosa en el respeto de las legítimas diferencias.”[1]

Tanto los emigrantes, como las poblaciones locales que os acogemos, “formamos parte de una sola familia, y todos tenemos el mismo derecho a gozar de los bienes de la tierra, cuyo destino es universal, como enseña la doctrina social de la Iglesia. Aquí encuentran fundamento la solidaridad y el compartir.”[2]

3.- Estamos llamados a construir la fraternidad.

El Concilio Vaticano II afirma que “todos los pueblos forman una comunidad y tienen un mismo origen y fin último que es Dios, cuyos designios de salvación se extienden a todos”[3].

“Que os améis unos a otros, como yo os he amado”,[4]es la invitación que el Señor nos dirige. Una llamada a todos a vivir como hermanos. De hecho, como ya observaba el Papa Pablo VI, “la falta de fraternidad entre los hombres y los pueblos es causa profunda del subdesarrollo”[5] y determina, de algún modo, el fenómeno migratorio.

A esta misión de construir la fraternidad y la gran familia humana entre todos los hombres está totalmente entregada la Iglesia, en cuanto pueblo de Dios que camina en la historia en medio de los demás pueblos. De manera especial, la celebración de la Eucaristía con los hermanos reunidos en torno a una misma mesa es una fuente inagotable de comunión y de fraternidad y el anticipo de “la gran muchedumbre, que nadie podía contar, de toda nación, raza, pueblo y lengua”[6].

4.- La Parroquia, la casa común de todos.

Como Pastor de esta Iglesia, desearía que en todas las Parroquias de esta Diócesis de Cádiz y Ceuta, los inmigrantes y vuestras familias os pudierais sentir como en vuestra propia casa, en la gran familia de los hijos de Dios.

Todos tenemos que esforzarnos en que la Parroquia sea la casa común de todos y  fortalecer el sentimiento de pertenencia a una sola familia que se reúne en torno a una misma mesa para compartir el pan y el vino y para invocar al mismo Padre.

Por eso invito a todas las comunidades parroquiales a permanecer en el compromiso de abrir las puertas a los hermanos inmigrantes. “Una comunidad parroquial fraterna es aquella que conoce  las familias inmigrantes que viven en el barrio o en el pueblo. Que llama a cada uno por su nombre y se encuentra con ellos, en la calle o en la plaza del pueblo, sabiendo escuchar el misterio de la vida de cada uno.”[7]

También os invito a todos vosotros, los inmigrantes, a que paséis dentro y participéis y os integréis como uno más, formando parte de la gran familia de los hijos de Dios. Invito a los niños inmigrantes a que se junten con los del lugar, a los jóvenes a que os reunáis con vuestros compañeros y participéis en los preparativos de la Jornada Mundial de la Juventud, y a los adultos a que os integréis en los diferentes grupos que existen en las comunidades parroquiales.

5.- Atención preferente de los más débiles y pobres.

En estos tiempos de dificultades, la gran familia que formamos todos debe hacerse más próxima de los que sufren y acompañar con ternura a cada uno, viendo qué puede hacer desde un profundo sentido de la justicia, la fraternidad y la solidaridad, de forma que los procesos de integración puestos en marcha no se paren y sigan adelante, y no exista nadie que se descuelgue y pueda caer en los abismos de la marginación.

Ante la situación que viven los más débiles y ante el sufrimiento y la injusticia no se puede ser neutral. Los cristianos hemos de seguir el camino de Jesucristo, Nuestro Señor, que tuvo una opción preferente en favor de los enfermos y de los más pobres.

Que la Virgen María, San José y el Niño Jesús, la sagrada familia de Nazaret, que conoció en su vida la dureza de la emigración, os sostenga y os acompañe en vuestro caminar.

Reza por vosotros, por vuestras familias y por vuestros hijos, os quiere y os bendice

+ Antonio Ceballos Atienza

Obispo de Cádiz y Ceuta

[1] Mensaje Benedicto XVI, Jornada Mundial Emigrante y Refugiado 2011

[2] Mensaje Benedicto XVI, Jornada Mundial Emigrante y Refugiado 2011

[3] Nostra Aetate, 1.

[4] Jn 13, 34

[5] Populorum Progressio, 66

[6] Ap. 7, 9

[7] Antonio Ceballos Atienza. Carta Pastoral, Día de las Migraciones de 2009.

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