23 de abril de 2021

Tu Diócesis

INFORMACIÓN RELIGIOSA EN RED

DISTINTOS IDIOMAS EN GIBRALTAR PARA HABLAR DE UNA MISMA FE

SANDRA BALVÍN. ALGECIRAS.  www.diariosur.es

INICIO.

Cerca de 4.000 personas asistieron a la misa que cerró el jubileo del 700 aniversario de la advocación de la Virgen de Europa.

misa2.jpgLa Diócesis de Gibraltar auguraba una asistencia multitudinaria a la misa que pondría fin al año jacobeo gibraltareño, celebrado en conmemoración del 700 aniversario del advenimiento de la Virgen de Europa. Las previsiones eran acertadas. Cerca de 4.000 personas llenaron la carpa situada en una explanada junto a la iglesia en la que permanece la virgen. El acto religioso no sólo congregó a una multitud de feligreses; sino también a una importante representación de obispos, cardenales y sacerdotes procedentes de toda España y de países como Portugal, Holanda, Italia, Alemania, Francia y Rusia.
Los responsables de la organización ultimaban los detalles a primera hora de la tarde. Habían colocado estandartes del jubileo con la imagen de la Virgen y el recordatorio del aniversario, alternados con banderas de la Unión Europea y banderas amarillas. En el interior, la abundancia de flores amarillas en torno al altar (situado en el centro de la carpa) recordaba también al amarillo de las estrellas comunitarias.
Antes de la misa, los miembros de las diversas comunidades eclesiásticas se saludaban e intercambiaban opiniones en las inmediaciones de la iglesia. La delegación española contó, entre otros, con la presencia del cardenal arzobispo de Sevilla, Antonio Amigo, y del obispo de Cádiz, Antonio Ceballos, quienes destacaron la importancia de la ocasión como símbolo de la unión entre los países que integran la Unión Europea.
Identidad común

«Esta ocasión tiene una gran importancia, no sólo porque hayamos venido representantes de distintos lugares de Europa para venerar a la Virgen, sino porque tiene el sentido de que Europa es más que un espacio de tierra, es una vinculación fuerte de raíces cristianas», señaló Amigo antes de la ceremonia. «Estamos venerando la esencia de Europa, compuesta por distintos pueblos y distintos idiomas, pero que comparten valores comunes como la devoción a la Virgen María», añadió.
En un sentido muy similar se pronunció Ceballos, quien aseguró que se trataba de un día «muy relevante para Gibraltar y para la Iglesia europea». «Nunca debemos olvidar», prosiguió el obispo de Cádiz-Ceuta, «los valores fundamentales que son parte de nuestra identidad y de nuestra propia genética».
Mientras tanto, la carpa se llenaba de feligreses, algunos de los cuales adquirían recordatorios de la ocasión. Cada uno de los dos puestos ubicados en ambas entradas ofrecía rosarios, cucharillas de plata, fotografías y medallas con la imagen de la Virgen de Europa. Otro expositor vendía al precio de tres euros los sellos emitidos especialmente para la ocasión. Se trata de la primera emisión filatélica que Gibraltar y el Vaticano hacen de forma conjunta. Los sellos del Vaticano muestran a Nuestra Señora con El Peñón al fondo, mientras que los gibraltareños muestran la plaza de San Pedro tras la imagen.
En la iglesia continuaban las presentaciones. El cardenal arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo, fue el encargado de presentar al franciscano Isidoro Macías, conocido como ‘Padre Patera’ al representante del Vaticano en la misa, el cardenal José Saraiva. «Se dedica a ayudar a los inmigrantes», explicó Amigo a Saraiva.
Más alejados de las entradas, algunos monaguillos y miembros de la comitiva gibraltareña se hacían fotografías junto a la talla de la Virgen de Europa mientras los representantes religiosos se preparaban en un colegio cercano. Unos momentos antes del inicio de la misa, sonaba de fondo la voz del almúedano de la mezquita musulmana situada frente a la iglesia, que llamaba a la oración a los miembros de su comunidad.
Multicultural

El cortejo partió hacia la carpa pasadas las 18.30 horas. Los monaguillos, con antorchas e incienso, precedían a la Virgen, portada por miembros del Regimiento Real y escoltada por cuatro de los 12 integrantes de la Orden del Santo Sepulcro en Gibraltar, que vestían sus capas blancas con cruces de Jerusalén en el hombro.
Les seguían cerca de un centenar de representantes eclesiásticos, desde sacerdotes, muchos de ellos procedentes del Campo de Gibraltar (especialmente de La Línea), a obispos y cardenales, incluido Saraiva, quien presidió el culto. La procesión entró en la carpa, completamente llena, mientras el coro integrado por miembros de las parroquias gibraltareñas, entonaba en inglés un himno de entrada.
El obispo de Gibraltar, Charles Caruana, destacó la presencia de su homólogo de Cádiz y de sacerdotes de La Línea, San Roque, Algeciras «y de otros municipios del Campo de Gibraltar y de Málaga».
La misa se pronunció en inglés, español, portugués y latín. También hubo referencias en otros idiomas, como el alemán y el francés, cuando Caruana saludaba a los religiosos procedentes de diversos países en sus idiomas respectivos. El coro interpretó la mayor parte del repertorio en inglés, mientras que las lecturas de los Evangelios se llevaron a cabo en inglés y en español.
Saravia comenzó su homilía en inglés, pero prosiguió en otros idiomas. Saraiva recalcó la unidad existente «entre las gentes cristianas». «Europa», dijo, «es un lugar de bienvenida y de integración». En este sentido, insistió en la coexistencia de culturas y se refirió al continente europeo como «un lugar de paz». «Después de tantas guerras y conflictos subyacentes, ha llegado un momento de celebración y de colaboración recíproca», señaló.

Puede que te interese

3 minutos de lectura
3 minutos de lectura
4 minutos de lectura