4 de marzo de 2021

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ENTREVISTA AL OBISPO DE GIBRALTAR EN LA REVISTA ÉPOCA

ÉPOCA / INTERECONOMÍA

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“Cada vez más anglicanos se convierten al catolicismo”

De los 24.000 cristianos que viven en Gibraltar, un 76% es católico. Pero, además, en esos siete kilómetros cuadrados hay dos mezquitas, cuatro sinagogas, un templo hindú, una catedral protestante… Monseñor Caruana -con un culto acento entre inglés y andaluz y un carisma que se lleva a la gente de calle- lleva boina aunque rara vez usa la cruz pectoral “para que no se me meta en la sopa”.

– ¿ No es un lujo que una ‘roca’ tenga obispo?

– Puede parecerlo, pero es la Historia quien ha ido exigiendo que la comunidad católica de Gibraltar tuviera identidad eclesiástica. Antes pertenecía a la diócesis de Cádiz, pero llegó un momento en que no podía haber sólo una parroquia sino algo más.

– Aunque durante la Guerra de Sucesión cayó en manos inglesas en 1704…

– Sí, entonces la Iglesia católica tuvo que defenderse por sí sola porque los ingleses nunca permitieron que los asuntos civiles, militares o eclesiásticos los rigieran autoridades españolas.

– ¿Y cómo sobrevivió?

– Tuvo que desarrollarse sola con la ayuda que encontraba de los obispos vecinos de Cádiz o Málaga, hasta que llegó un momento en que, con las guerras que se sucedieron, las relaciones con obispos de otras religiones se hicieron imposibles.

– Claro, faltaba un dirigente.

– Hacía falta una persona que rigiera los asuntos eclesiásticos y tuviera poderes para bendecir óleos y celebrar matrimonios mixtos. Primero fue una vicaría apostólica y luego una diócesis, en 1919.

– ¿Cómo conviven tantas religiones en un lugar tan pequeño?

– Ésa es la joya de Gibraltar, el aspecto más bonito, que tantas razas, lenguas y religiones puedan vivir y coexistir con tolerancia, respeto mutuo y tanta armonía. Ya habló de este fenómeno en 1768 el historiador López de Ayala y esa convivencia pacífica continúa igual.

– Su familia lo pasó fatal en la Segunda Guerra Mundial. Vivieron en el metro seis meses. ¿Aquello influyó en una opción religiosa?

– Creo que sí, porque nos evacuaron de Gibraltar y me llevaron Inglaterra. Allí me sacaron tres veces de los escombros. Era un niño y me parecía un juego pero a mis padres no, claro; recuerdo muy bien lo de buscar el camino entre el polvo para salir al aire libre. Y vivimos seis meses en el metro.

– De joven le gustaba bailar, la música y los saraos sociales. ¿Fue tan fuerte la llamada, la vocación como para abandonarlo todo?

– Fue gradual. Estuve en un departamento del Gobierno, en el servicio militar, pero la llamada llegó a ser tan fuerte que ya no me pareció tan importante la pandilla, pasarlo bien con amigos. Paso a paso, a través de fases vitales vi que mi vocación estaba siempre presente.

– Por eso usted fundó el Festival de Música de Gibraltar.

– Sí, aquí estaba el equivalente al Instituto Cervantes y aprendí a tocar violoncelo, cantaba operetas, coros. Todo ese conocimiento me lo lleve al seminario. Ya de sacerdote, tuve que levantar un centro y pensé que con el festival podía obtener fondos.

– ¿Qué tal se lleva con los anglicanos en Gibraltar? El Papa ha admitido a unos 400.000 conversos. ¿Puede eso tensar relaciones con sus ‘colegas’ anglicanos?

– Muy bien. No sé exactamente cómo piensan ellos, pero se les van abriendo puertas. Muchos están tan cerca de la Iglesia católica que no es fácil entender los matices, parecen distintos pero a la vez iguales que nosotros. Uno amigo mío anglicano, por ejemplo, dice que cree tanto en la presencia del Santísimo que quiere tener la imagen en su casa, algo que no hacen los anglicanos.

– Tengo un amigo sacerdote católico en Manchester al que le cuesta mucho ‘atraer’ a los protestantes. ¿A usted también?

– Ellos mismos están viniendo y se acercan más y más. Aquí hay muchos que acaban convirtiéndose; ya somos un 76% de católicos.

-Ahora que tenemos a Obama en la Casa Blanca, ¿cómo ve la posibilidad de un Papa negro?

– No me extrañaría. Ahora mismo, aparte del cardenal Arinze, no conozco a otros altos cargos eclesiásticos que sean negros. Poner a un negro como Papa sería algo grandioso y daría un auge tremendo a la Iglesia como algo universal, como aceptación de razas.

– ¿Por qué la Iglesia católica pierde socios? ¿No habrá que mejorar su marketing, que se ha quedado anticuado?

-No cabe duda. La Iglesia pierde fieles porque se está produciendo mundialmente un movimiento de secularización en el que lo material prima sobre los valores espirituales. Entonces, nos cuesta mucho hacer esos valores atractivos para el pueblo, que sólo quiere consumir.

– Habrá que mejorar las relaciones públicas.

– Hay que transmitir la riqueza de los sacramentos con más marketing, buscar el modo, promover un vocabulario moderno para que lo espiritual tenga más tirón.

-Por ejemplo…

-Una catedral como la de Burgos es una joya y cuando demuestras lo que se llegó a construir por pura devoción, te conmueves. Juan Pablo II decía que es necesario que las naciones despierten y muestren nuestra herencia cristiana. Hay que despertar la curiosidad de la gente por lo que tiene la Iglesia católica.

-¿Qué opina o cómo vive esa gran devoción popular de los católicos españoles? ¿Es compatible con la de los católicos de Gibraltar?

– España tiene un estilo muy peculiar de expresar su devoción, parecido al italiano o el de Malta, pero aquí somos más fríos. Por ejemplo, el viernes santo lo celebramos ecuménicamente con otras religiones. Hacemos el Vía Crucis unas tres mil personas parando en cada iglesia, ya sea metódica, anglicana, etc. Cada ministro dice sus oraciones y lee párrafos de la Biblia. Cantamos pero no se hacen pasos.

Le preocupa mucho el aumento de divorcios. ¿Acaso no va aparejado con la ‘occidentalización’ de las sociedades?

– Es lamentable y aumenta más desde que la mujer trabaja tanto. Hay que compaginar una cosa una cosa sin dejar de lado la otra; difícil equilibrio. La debilidad humana conlleva separaciones, pero siempre son un trauma. Es una pena que se rompa una relación donde hubo un amor verdadero; sufren los hijos y la sociedad.

– ¿Y si son separaciones muy civilizadas, sin escándalos?

-Existen algunos casos, pero dudo que sea mejor para los hijos incluso aunque tengan que oír discusiones en casa, porque la razón de su existencia son sus padres y siempre es un trauma.

– ¿Siempre?

– Siempre. Muchos hijos de separados acaban mal y no acaban de sentar la cabeza nunca.

– Usted piensa que la mujer ha empezado a trabajar ‘demasiado’ fuera de casa. ¡Pero es que ya no hay quien viva con familia y sin dos sueldos!

– Hay mujeres muy capacitadas que contribuyen a la sociedad, pero repito que hay que guardar un equilibrio y balance. Su contribución a la familia no se puede olvidar, ni reemplazar por dinero.

– ¿Qué pasa con el preocupante aumento del juego en Gibraltar? ¿Es tan alienante como el alcohol?

– No ayuda a nada y es de los pecados más antiguos que existen. Es una droga, una adicción que afecta mucho a la familia.

– ¿Dejará de ser obligatorio el celibato en los sacerdotes?

– Empieza a ocurrir. Muchos anglicanos quieren casarse y poder seguir siendo sacerdotes. Pero eso no es posible en la Iglesia católica.

– ¿Terminará aceptándolo Roma?

– No creo. Sería una equivocación, porque necesitas libertad para ejercer. A las dos de la madrugada llamaron el otro día a mi puerta. Era una mujer que lloraba porque se había peleado con su marido y no podía volver a casa. Mi mujer a lo mejor no me consentiría eso si estuviera casado. Es muy fuerte, es ponerla en una situación muy difícil.

-¿Está de acuerdo en que puedan ordenarse mujeres obispo o sacerdotes homosexuales?

-No.

– ¿Acaso no puede tener la misma fe un homosexual que un heterosexual?

– Desde luego, pero se presta al chantajismo. Si es homosexual y se ordena puede ocurrir que enseguida le acusen si comete una falta. Está más expuesto que un heterosexual.

-¿Qué es Dios?

-Dios es ser, estamos aquí y compartimos la eternidad que es Dios. Compartimos su ser, su estar, su existencia. Siento un gran amor porque él hizo todo lo grandioso de la existencia.

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