6 de marzo de 2021

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LA PARROQUIA DE SAN JOSÉ ARTESANO, EN SAN FERNANDO, POSEE EL PRIMER COLUMBARIO DE LA DIÓCESIS DE CÁDIZ Y CEUTA

DIARIO DE CÁDIZ. www.diariodecadiz.es

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columbario san fernandoLa parroquia de San José Artesano, en San Fernando, posee el primer columbario de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, una posibilidad que recoge el último deseo de los fallecidos, descansar en suelo sagrado.

El párroco Rafael Vez muestra el procedimiento de apertura del mosaico del columbario de San José Artesano en el que reposan las cenizas de los difuntos.

No todo acaba con la muerte. Después del amargo trago de perder a un ser querido queda un asunto por resolver: ¿dónde reposarán sus restos?. La antigua tradición funeraria de la incineración vuelve a estar muy presente, cada vez más, entre los ciudadanos, y las posibilidades de qué hacer con las cenizas se multiplican. Y si los feligreses de una parroquia quieren descansar en su templo, ¿por qué no atender a esta petición? La parroquia de San José Artesano de San Fernando ha construido para ello una Sala Columbario, la única existente, por ahora, en suelo sagrado de la Diócesis de Cádiz y Ceuta.

El párroco Rafael Vez explica la creación del columbario. «La idea surge en 2002, aunque se inauguró el 15 de junio de 2007 y lo que se intenta es dar respuesta a un servicio necesario en la vida de los fieles, aunque adaptándose a la vida moderna». Y es que la «vida moderna» no está reñida con un rito tan ancestral como la muerte. Antes de entrar en la Sala Columbario hay un expositor electrónico en el que se introduce el nombre de la persona a la que buscar en los distintos mosaicos que conforman el enterramiento y, «como si fuera el juego de los barquitos», explica llanamente el padre, se encuentra el punto exacto donde se encuentran las cenizas.

Con una capacidad para hasta 6.000 enterramientos, Rafael Vez resalta que «cualquier cristiano» puede solicitar este servicio, «aunque antes de vender cualquier columbario explico bien el funcionamiento y el servicio que hacemos, porque sería muy fácil vender el columbario y aceptar el dinero, pero el fin no es ese». Y la financiación es otro de los puntos importantes del columbario. «Se abona un depósito por el montante de años que estarán las cenizas aquí, y en ese dinero va incluido el servicio de acogida, asistencia y el servicio religioso». Este servicio consiste en la celebración de una Eucaristía de carácter mensual y, anualmente, una misa en torno a la conmemoración del Día de Todos los Difuntos.

Pero no sólo en esos días hay un recuerdo hacia las personas que allí descansan, hay familiares que cada día acuden a la sala a orar o hablar con ellos. «En horario de parroquia está la sala abierta, quien quiera puede venir, pedir la llave y subir a rezar o a simplemente estar acompañado por su familiar». Y no parece disparatado acudir para ello. La sala amplia, iluminada y también colorida por los mosaicos, reproducciones exactas de los que se pueden ver en el templo, desprende una tranquilidad propia del lugar que es de descanso, pero huyendo de la angustiosa imagen que se tiene de los cementerios comunes. «Se quiere romper con esa concepción de la muerte», señala Rafael Vez.

Sobre los enterramientos caben cuatro posibilidades: dispersorio común, que actuaría como una fosa común; el columbario individual; el columbario doble, con capacidad para cuatro enterramientos y el columbario familiar, desde cuatro a diez. Precios que oscilan entre los 300 y los 2.000 euros. «Un dinero que va a parar, primero, a sufragar los gastos propios de la obra y, después, para el mantenimiento de la parroquia. No se trata de un negocio al uso, y siempre que sea posible se darían facilidades de pago a los que lo precisen». Hasta ahora había casi 50 personas enterradas en la Sala Columbario de la parroquia isleña de San José Artesano, aunque vendidos en depósito hay alrededor de 90. Hay personas enterradas de Madrid, Ceuta o Granada, que tienen algún tipo de vinculación con La Isla.

Cuando se barajó la posibilidad de cerrar el cementerio de San Fernando y empezó a extenderse la incineración como alternativa a la inhumación, ya 6 de cada 10 difuntos son incinerados en España, y en Andalucía, 4 de cada 10 optan por la cremación. El aumento de incineraciones y el deseo de muchos feligreses de descansar en suelo sagrado ha hecho que la Iglesia reconsidere volver a acoger a sus difuntos por un módico precio que repercutiría en la misma parroquia. «Antes se enterraban en las iglesias los bienhechores; ahora, quien lo solicite puede hacerlo».

Tanto es así que en San José Artesano se pueden abarcar 20.000 enterramientos más, y la diócesis gaditana ya plantea la construcción de sus nuevos templos introduciendo el columbario desde la primera concepción de la construcción.

«Por ahora el proyecto es lento pero está calando en la gente. No queremos dar mucha publicidad al asunto porque confiamos más en el ‘boca a boca’. Este lugar habla de luz y de vida, no es un cementerio parroquial, es un nuevo uso, antiguo a la vez, que se le quiere dar a la Iglesia, cercano a los fieles», añade el párroco. Una nueva posibilidad para aquellos que deseen descansar en paz.

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